notas sobre gazeuse durante un chivo de gazeuse

 

apuntes mientras escuchaba el chivo de gazeuse en “bello domingo” este diciembre.


gazeuse me suena a esto:

aventura épica, exploración, una pregunta que realmente quiero contestar, adolescencia con sus angustias, los 20s con sus angustias, bipolaridad y supongo otros desordenes mentales; todo el espectro humano del bajoneo y subiteo.

 

jorge presta atención a hans. hans, con ojos cerrados, está descalzo, usa medias de rayas azules y grises y presta atención a no sé qué: ¿al sonido? ¿a una aventura, lugar, momento detrás de sus párpados? (¿cómo hace para guitarrear sin ver?)

termina una pieza con un sonido que solo puedo describir como una electro metralleta y con poca pausa suena la siguiente.

devolvámonos. el escenario es una alfombra con diseño digamos que persa, predomina el azul con patrones en beige y negro. cuesta discernir los detalles de la alfombra por los tubos-luces de neón color rojo y azul que todo lo distorsionan un poquito.

el neón rojo está acostado, delinea y resalta la batería y el micrófono. del micrófono provienen las escasas pero marcadas vocales (¿así se dice?) de jorge. jorge en camisa azul y hans en camisa roja, iguales a las luces de neón (¿es a propósito? le pregunto a ale, ale me responde que no). jorge con su mega barba. el otro neón el azul está de pie, encandila, no es para verlo directamente.

hay una jirafa peluche apoyándose en la batería, es pequeña pero no miniatura.

mentira, hay otras 2 luces de neón, hasta ahora las veo, una es naranja pálida la otra morada azul. mucho humo de la máquina de humo, mucho humo para bien.

sigue la música. continúa esa épica expedición a lo tolkien contemporáneo (tengo que leer mas libros épicos porque todo lo termino comparando a tolkien). gazeuse es música forest-urbana. frodo transitaría por ciudades también. no tiene que ser frodo ni el señor de los anillos, puede ser también la aventura épica de un tipo que se acaba de comprar una caja de cigarros, es de noche, más tarde de lo deseado, y él camina, parece tranquilo pero adentro está pasando de todo.

hay un pequeño abanico que me encanta, tiene strands of silver plastic moving to the rhythm of the motorized wind. terminan sus piezas con una sonrisa los dos. se escucha conversación del público, “el humo tiene olor un poco, ¿verdad?” pregunta la una, “es la moncha, creo” responde el otro.

sobre el micrófono jorge suspira. the viewers sit still on the floor, on chairs. jorge nods his head.

mentí, qué mala observadora soy al chile, hay 2 más luces de neón. una es más azul y está detrás de hans [nunca escribí nada sobre la otra luz]. el techo o mejor dicho el cielo raso es bajo, hecho de un plástico negro que tiene un nombre ese material…¿sarán? the floor is checkered white and red. es música para ponerle atención al lugar. cuelga una tira de bombillos desiguales en tamaño y color, es estéticamente agradable pero pareciera que sin querer.

los birkenstocks de hans a la par de sus pies.

la música de gazeuse se escucha como que todo va salir bien pero va a doler a veces de camino. va costar pero siempre van a haber pausas de buen ride en las que frodo se puede fumar un porro.

son unas cerdas con una sincronización asquerosa para bien, como cerdos revolcándose en barro todos deleitosos en sus quehaceres. juntos en su gozo en su lodo musical, idos quién sabe adónde porque desde aquí solo pareciera que logramos apenas empezar a visualizar un peque porcentaje del mundo en el que andan. como cuando dormís a la par de alguien y vos despierto te das cuenta que la otra persona sueña porque se mueven o murmuran cosas incomprensibles y te preguntás adónde andarán.

las vocales de jorge: haunting audios, lost-minded youth. me vuelvo a preguntar que dónde estoy cuando los escucho. vuelvo y vuelvo a esa pregunta. siempre la misma respuesta: estoy en una preocupación, un apuro, una desesperación, pero con un norte; hay orientación, no es andar ahí perdido, pero el tiempo se siente tan vital, god damn it, como un póngale póngale póngale, se siente como un ritmo maniaco o como cuando la mente se acelera por el inyecte, por la cafeína, por la sustancia, pero no a lo tan feo, es un acelere sin la locura destructiva, o tal vez un poquito de destrucción pero no es el tema central, no es sin punto la manía. es más como societal, como que se siente que la sangre corre más rápido por mis venas porque mi corazón va a mil por hora pero el corazón equivale a algo más grande y más importante que yo. jorge le hace gesto de namasté a la batería y al público.

“otra otra” dice el público. tiran una última pieza cuyo nombre no recuerdo pero creo que dicen que es la primera vez que la tocan en vivo.

hans afina su guitarra arrodillado sobre la alfombra. se escuchan susurros lindos del público.

la pieza creo que empieza con jorge usando un conjunto de algo que parecen ser semillas maderosas, las mueve sobre el micrófono y ese es el enfoque de uno. luego un howl de jorge, hans sigue arrodillado con ojos cerrados.

¿gazeuse me relaja? no. me hace adentrarme donde no acostumbro ir pero me acompaña en el ride y me recuerda que el soundtrack de ninguna aventura es un jolgorio. 

le pregunto a memo el de casa jam, co-organizador de la noche, que qué le transmite a él gazeuse, memo me dice que paz, prosperidad, y agrega “esta parte (suenan los aullidos de jorge) me dan ganas de hacer loco, pero loco en serio como de alterar paradigmas”.